Desinfección
La desinfección consiste en eliminar o inactivar los microorganismos patógenos (que pueden causarnos enfermedades) dado que el agua es uno de los principales medios por el que se transmiten. Estos pueden ser bacterias, hongos, protozoos y virus.
En el caso de aguas residuales industriales, el objetivo puede ser no solo desactivar patógenos, sino cualquier otro organismo vivo, si lo que se pretende es reutilizar el agua.
Los principales procesos de desinfección son la ozonización y la cloración.
Cloración
El cloro (Cl2) es uno de los desinfectante más usado en el tratamiento de aguas residuales porque destruye los organismos al ser inactivados mediante la oxidación del material celular. El cloro puede ser suministrado en muchas formas que incluyen el gas de cloro, las soluciones de hipoclorito y otros compuestos clorinados en forma sólida o líquida.
Hay una serie de factores que influyen en el proceso: naturaleza y concentración de organismos a destruir, sustancias disueltas o en suspensión en el agua así como la concentración de cloro y el tiempo de contacto utilizado.
Ozonización
La acción bactericida del ozono se debe a que se transforma en oxígeno molecular en un átomo de oxígeno. El oxígeno atómico es el oxidante más energético que se conoce. Actúa sobre el protoplasma de las bacterias y las destruye.







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