La eficacia y el coste de gestión de operación de la propia depuradora dependen en gran manera de las medidas que se hayan tomado para reducir y disciplinar los vertidos que van a llegar a la misma. Gestionar una depuradora industrial, tanto si vierte en el alcantarillado público como si vierte directamente en un cauce fluvial, es hoy una responsabilidad profesional que requiere un conjunto de conocimientos diversos y complementarios.Al conocimiento de la normativa y legislación aplicable hay que añadir el dominio de los procesos tecnológicos y de los recursos de control de que dispone la estación depuradora.